Por donde te mire. Por entre las fotos, por los videos o cuando el milagro de encontrarte en carne y hueso se hace presente. Por todos los rincones que aún me quedan por descubrirte, por tus dudas no resueltas, por tus calmas aparentes. Recreo tu figura poro a poro, midiendo en centímetros de besos tu inconmensurable estatura. Me llevo el recuerdo de tu imagen por los días que quedan, perdiendo el total control de lo que haría si esa piel llevara mi nombre.

Y vos, tan perpetua como entonces. Tan envuelta en razones para no razonar, para no despertar más que locura en tu silueta. Quien haya inventado el término belleza no te tenía en sus planes, no tenía idea que era indefinible describirte. No había sido testigo de tu sonrisa a medio día, de tus ojos vivaces como la felicidad, de tu postura resuelta, de tus palabras hechizadoras.

Nadie supo nunca encontrarte porque nadie siente lo que siente mi piel cuando te veo, cuando te nombro, cuando te pienso. Y aunque mi mundo se tiña de cursilerías y palabras, mis brazos tan solo quieren hacerse tu verdad, dejarte sin excusas, robarte el aliento para devolvértelo en el mismo instante. Impregnarme de vos, hasta en los huesos.

Mientras tanto, un desfile de hormonas por la calle, de curvas pronunciadas, de bellezas pagadas en cuotas. Y yo, absorto en tu boca, me desprendo de sus cualidades para centrarme en el olor de tu pelo, en la fragancia de tu cuello, en el calor de tu ombligo y en la sinrazón de tus latidos enredándose con los míos.

Quién pudiera arrancarte de donde estés y llevarte al rincón más oscuro para encandilarme con tus besos. Quién pudiera robarte el sí definitivo y embriagarte de cariño hasta el hartazgo. Quién pudiera ser en tu noche el invierno que se haga verano, el calor a media ropa, las sábanas perdiéndose entre tus pies. Perdiéndonos juntos, para nunca encontrarnos y volvernos a buscar.

Como te sigo buscando, por donde sea posible. Por entre tus fotos, por los videos o cuando el milagro de encontrarte en carne y hueso se hace presente.
Palabras en el aire

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