Las poses, los modos de sonreír, el mirar de un lado y del otro ese doblez que se forma con tu vestido nuevo. Esa manía de gustarte, cuando en realidad te fijás en si le gustará a los demás. Y de poco importa la colonia francesa o el labial que lleves puesto, de poco vale lo que gastaste en ese corte de pelo. De nada sirve lo que te cubre la piel.

Todas son formas, cosas que ni la gente ve pero vos reparás en ellas. Nimiedades. Mientras el mundo te deslumbra con su belleza de pequeñas cosas, vos te concentrás en lo que sobresale. En si la sonrisa no es simétrica, si ese ángulo te juega en contra, en si con menos luz el cuadro quedaría mejor. Y entre todo eso queda olvidado el momento que quisiste retratar en un primer momento. Destaca lo superficial, lo que todos miran, lo que para vos es esencial.

Estamos tan centrados en lo visual que nos perdemos del resto, a nada le damos la mirada profunda que se merece, nada analizamos, nada deglutimos. No leemos entre líneas. No miramos los gestos. Sólo observamos la superficie y en base a eso damos una conclusión. Y poco importa si el video que filmaron ayer tiene poca luz, si sale borroso en partes, si muestra el revés de ese vestido que no te gusta. Lo único importante no está ahí, no lo vas a encontrar.

Concentrate. Entendé qué es lo que estás mirando, qué quiso contar la persona al hacerlo, y dejá en un rincón los colores, los ángulos y las formas. Porque a la persona que le dieron una sorpresa y fue feliz poco le importa si al sonreír se le deja ver un poco de chocolate entre los dientes. Y si le importa quiere decir que se olvidó de ese momento, que sólo se quedó con el recuerdo de una foto. De un video. De una postal mental que nunca debería ser arrebatada.

El mundo se hizo tan superficial que las personas caemos en ese mismo juego. Nos importa más lo que se ve a simple vista que lo que cuenta una historia. Perdemos todo nuestro tiempo sacando una y otra vez la misma foto, para que al compartirla en internet le agrade a todos. ¿Y a quién le interesa esa trivialidad?. A vos, que perdiste el rumbo de lo importante y te enfocaste en lo que pueda decir la gente. Olvidaste lo que sentiste al vivir ese momento y te quedaste con el reflejo que dio el espejo.

Por eso... pará. Apagá la cámara. No repitas las fotos hasta que todos sonrían con perfecta sintonía. Que lo que te domine sea la fuerza del momento, las ganas de que años después puedas mirar esa misma foto y recordar lo feliz que estabas. Que te inquiete ese recuerdo. Que no te importe la forma ni el modo, porque eso no te va a hacer feliz nunca. Hacé el ejercicio de sacar fotos para vos, y nadie más. Y quizás ahí notes que, al no haber miradas ajenas, disfrutás más de ese recuerdo. Porque revivirlo implica sentir cosas al hacerlo, y no ser un modelo fotográfico digno de publicar.

No mires tanto lo de afuera, hacé lo imposible por no olvidar tu humanidad. Esa que tenés adentro. Esa que te diferencia de un ser inanimado. Esa que te permite soñar, juntar fuerzas y ayudar a los demás. Que te da la oportunidad de mostrar quién sos sin temor a lo que destaque superficialmente. Porque no sos eso, sos mucho más y en ocasiones lo tenemos tan olvidado que a nuestra propia vida la desmerecemos. Dejándola en manos de quien crea que vale de algo.

Atrevete a sentir y a ignorar las distracciones que hacen que tu vida pase de largo mientras la observás.

Frená. Respirá profundo.

Y viví.

11 comentarios:

Nadia Alejandra dijo...

Gracias por esto, Ale! Siempre es bueno que alguien nos recuerde lo hermoso de vivir, de estar en el hoy. :) Abrazos!

Quijo dijo...

Wow Ale! Me encantó! Me dejaste sin palabras. Expresas genial esa sensación y estoy completamente de acuerdo! Un super abrazo!!! :)

Antonella Noel dijo...

Sos un genio de la vida, Ale! te admiro realmente, hermosas y sinceras tus palabras. Me encantó!!

macarena* dijo...

qué lindo amigo bloguer!!!!!!!!!
siempre me llegas al corazón.
un abrazo.

Manuela dijo...

Esto es lo que me encanta de internet: abrir ventanas en la distancia y encontrar estos textos que me emocionan, me traen al momento presente. Paré, respiré profundo, me sentí más viva. Gracias.

Vane dijo...

Que lindas que son tus palabras, hacen espledidamente bien al alma..me gusto la frase final...creo q te la dijiste para vos tb...segui asi en esta sintonia...te sumaria la frase ...SE FELIZ!!

Lau dijo...

... y finalmente, sonreí.

Daniela Torres dijo...

La canción combina mejor con tus letras y tus letras combinan con todos.
No dejes de escribir.

Emilie dijo...

Simplemente, me encantó.

"Hay un universo hecho
de pequeñas cosas
que solo se despiertan
cuando tu las nombras
Todo lo que es bello
esta esperando tu mirada
tengo una caricia
que sin ti se me derrama".


Saludos.

Emilie dijo...

Y gracias.

Inquieta Manía dijo...

Hay que recordarlo más seguido. Gracias por tus palabras.