Es loco volver a leer viejas cosas escritas en este espacio, muchas de las cuales no estaban dedicadas ni escritas para nadie, simplemente eran deseos internos de cosas que me hubiera gustado que pasen. Sin ponerle rostro, ni tono de voz, ni mirada. Sensaciones que el amor produce y que por falta de él imaginé una y otra vez en mi cerebro para cobijarme.

Y hoy, al volver acá, y leerlas... se me hace un nudo en la garganta. Porque muchas de esas cosas las releo y ahora sí tienen rostro, tienen un hueco en los brazos de alguien, puedo darle forma. Y pareciera que siempre las escribí para ella, aunque no haya sido así. Puedo transformarlas en ella porque hoy me siento tal como lo describí alguna vez.

Las vueltas de la vida y de nosotros en ella son extrañas, rara vez podemos imaginarlas aunque el deseo lo haga, es improbable cada paso. Pero de alguna manera, si no dejamos de intentarlo, todo eso vuelve a nosotros. A encontrarnos en el mismo lugar que alguna vez quisimos estar. Se te vienen al recuerdo cosas que te dijeron miles de personas, consejos olvidados y palabras por demás. Cosas que ayudan a resistir, pero que a la hora de la verdad, quedan relegadas. Porque el sentimiento nos abraza y nos aprieta fuerte para bien o para mal y no hay nadie que pueda entenderte.

Por si acaso, dejo de pensarlo. Quizás el truco está en dejarse llevar con las cosas que pasan y buscar lo que nos haga sentir bien, dejando de lado deseos de eternidad o del ideal de felicidad. Porque eso no existe. Existe la realidad de que un día te miren y te sonrían, y de que otro no. Existe la realidad de estar angustiado y que alguien te abrace y nada se solucione, pero todo se ablande. Existe la realidad de encontrar en algo o alguien la confirmación de querer estar ahí. Sin otro anhelo más que el de sentir que todo tiene sentido.

2 comentarios:

Quijo dijo...

Y yo que me alegro de que se ha hecho realidad y que seas feliz, amigo! :)

Nikaperucita dijo...

Es curioso. Parece que la navidad provoca muchas vueltas a estos espacios que a veces dejamos abandonados porque nuestra vida fuera de ellos ha mejorado (o no).

Un saludo :)